Francisco Comesaña recobró la sonrisa en el circuito grande este lunes, con una victoria de carácter y pura resiliencia en el Gonet Geneva Open. El tenista argentino, que debió ganarse su rincón en el cuadro primordial desde la fase previa, batalló hasta la última pelota para revertir un inicio adverso frente la lengua francesa Valentín Royer.









