La fe del Hapoel Tel Aviv y las inquietudes del Real Madrid surgieron en Botevgrad para alargar la serie de cuartos de final de la Euroliga un poco mucho más. Los israelíes, en un exilio búlgaro que estuvo bien lejos de ser una encerrona (poco más de medio aforo), consiguieron de este modo imponerse por 76-69 para situar el 2-1 y forzar la disputa del cuarto partido, mañana jueves en este mismo ámbito.










